Cultura
Diego Delgrossi estuvo en Tacuarembó: “No comulgo con lo políticamente correcto”

Por Tito Espinosa|
Era un domingo en la noche, Delgrossi nos atendió en solitario, estaba preparándose para salir al escenario en el Club Tacuarembó. La sala ya estaba llena y se escuchaba el murmullo de los espectadores retumbar entre las paredes. El humorista de 51 años es bajo de estatura, de complexión delgada, su porte y elegancia con su traje impecable, me hizo acordar de inmediato a los humoristas de la vieja escuela como Alberto Olmedo. Es que, Delgrossi vendría a pertenecer a esa transición generacional de la camada histórica de comediantes uruguayos y argentinos. De hecho, en 1991, trabajó en Plop (Continuación de Telecataplúm) programa televisivo que tuvo figuras como: Cacho de la Cruz, Roberto Jones, Pepe Vázquez, Imilce Viñas, Mary da Cuña, entre otros.
-Delgrossi:¿Te puedo ofrecer algo? ¿Agua,café, té?
-Yo:El agua está bien.
(Mientras me servía el agua, pensaba) En lo personal, la primera vez que vi al comediante fue en la película del 2003 “El viaje hacia el mar” de producción argentina y uruguaya. Nuestro entrevistado estuvo compartiendo reparto con gigantes de la comedia como: Hugo Arana y Julio César Castro conocido por todos como “Juceca”, además de Julio Calcagno, Héctor Guido y Cesar Troncoso.
-Delgrossi: Ayer me contacté con unos de los actores de argentina de esa película. Me mandó un email y estuvimos hablando.
-Te recuerdo mucho de la película “El viaje hacia el mar” que muestra mucho la idiosincrasia del hombre del interior, con ese paralelismo entre el norte y sur. El sur moderno, actual y cosmopolita, con el norte tradicionalista. Cuando te aventuras al norte del Uruguay por alguna obra o función: ¿Qué Uruguay observas?
(Se acomoda en la silla) Yo ya no distingo mucho entre el norte y el sur. En los últimos dos meses estuve en Fray Bentos, Mercedez, Salto, Paysandú, Río Negro, Paso de los Toros, Durazno, Melo y Cerro Chato. Estuve actuando en pueblos y villas, y ya no distingo mucho. A Rivera voy varias veces al año, aunque aún debo Artigas.
-Estamos ahora dos colegas en esta sala en el rubro de las comunicaciones. ¿Cómo es la relación entre la actuación y tener un programa en un medio de comunicación? ¿ Los comunicadores somos en cierta medida actores?
Sin duda alguna. Cuando tienes que hacer alguna entrevista, transmitir un evento o una noticia, tenés que ponerle tu sentimiento, un tono a lo que estás diciendo, más aún si lo hacés en radio. En la televisión te ven la cara y ya saben más o menos, pero cuando no está la gente, te está escuchando, ya sea el tachero, el policía de guardia, el sereno, es decir, tienen que hacerse una cabal idea de lo que estás diciendo y transmitiendo. Sea bueno o malo, cómo presentar un tema musical, una dedicatoria, un aniversario o una entrevista.
-Eres un estudioso de la historia. ¿De nuestro Tacuarembó qué te ha llegado o interesado?
Tacuarembó tiene una gran mezcla indigena que se ve desde siempre. Tacuarembó, de hecho, era y es de nombre indígena guaraní. No es un nombre charrúa, porque quedan muy pocos vestigios de esa lengua. Además, estos no son autóctonos de la Banda Oriental, estos entran acá en el siglo XVIII porque los jesuitas los expulsan de la misiones y de la zona de Entre Ríos (Argentina). También por los jesuitas traen portugueses para la Colonia do Sacramento, muchos se quedan por acá. Entonces hay una mezcla linda de sangre, cuando ves las facciones a veces de gente de Tacuarembó, mi familia es de acá (Tacuarembó). Mi abuela, Ana Maria, tenía facciones indígenas y lo comprobé con el tiempo. Yo tengo casi 52 años y no tengo una cana, mi padre empezó a tener alguna a los 78 años. Y, después Tacuarembó es una historia de frontera donde de la Guerra Civil de 1904 tiene una impronta e importancia, Tacuarembó, Cerro Largo, todo esta parte del litoral fue la frontera en litigio con los brasileños.

-El los últimos días hubo una polémica por el interés en fundir (Por parte del gobierno) al águila del barco nazi Graf Spee, hundido este en 1939 en las costas uruguayas. En tu caso, mostraste tu postura crítica sobre este asunto…
Yo metí la mano ahí. Primero porque es una pieza histórica, la Batalla del Río de la Plata que fue entre el 13 y el 14 de diciembre de 1939, fue la primera batalla naval de importancia de la Segunda Guerra Mundial. Fue la primera, la guerra comienza el 1 de septiembre de 1939, Alemania invade Polonia, luego el 17 de septiembre la Unión Soviética invade Polonia. Y, desde que se rinde Polonia a fines de diciembre de ese año hasta mayo de 1940, no pasa nada. Están las tropas en las fronteras, los alemanes y los franceses mirándose. La Batalla del Río de la Plata fue la tópica discordante en una guerra que aparentaba ya haberse terminado y de repente, allá una batalla, muy pequeña al lado de las que vinieron. Churchill (Winston) hace después un discurso en la Cámara y Hitler le resta importancia.
No hay que olvidarse que Montevideo fue la sede del espionaje internacional de la época. Había una puja de poder, habíamos salido recién de la dictadura de Gabriel Terra, por tanto, fue una época muy importante. Y, tener ese elemento (El águila) herrumbrado, pudriéndose en un depósito, mejor hacer algo adecuado en cualquier Museo Militar para que la gente pueda acceder. Pasa en todos lados, yo estuve en Israel, antes de la pandemia, y en todas las ciudades de ese país hay museos del Holocausto y donde se ven las esvásticas, las aguilas, los uniformes nazis, no dijeron : ¡Vamos a quemar todo!
¿Por qué? Porque es una recordación de que eso existió, de que estuvo ahí, que fue parte fundamental en la nación isralelí, que marcó a fuego por los millones de judios que murieron y luego a sus decentientes. Y estamos volviendo a la misma ideología autoritaria en Europa.Yo no tomo como una mala acción del Presidente, ni una mala intención de este, al revés, todo lo contrario. Lo hizo con buenas intenciones pero creo que no se asesoró lo suficiente, creo que un Presidente no sabe de todo, como un ministro, senador, diputado, no saben de todo. Por suerte, el Presidente revisó la decisión y ahora a esperar qué destino tiene todo.
-Ahora vamos a ponernos menos serios. Sobre la camada de cambios de humoristas a nivel nacional, la vieja guardia del humor uruguayo con la nueva. ¿Cómo ves el panorama en el humor nacional? ¿Hay falta de calidad? ¿Puede ser que lo políticamente correcto sea un limitante a la hora de ejercer el humor?
Está muy bien hecha tu pregunta. Primero está la camada nueva que hace stand up, que lo hacen hace más de 10 años, y que en los boliches que hacen stand up hablan de cualquier cosa. Yo lo he comprobado, he ido, se pasan lo políticamente correcto por la axila, hablar del gordo, del pelado, del judio, de la italiana, maricón, es decir, hablar de todo. Tal vez los más jóvenes tengan reticencia de hablar de algún temita porque me parece bien. Las minorías han logrado derechos en el caso del matrimonio igualitario, porque es adecuarse a lo que es una forma de pensar. Pero en los stand up hablan de todo, en la televisión hay ciertas cosas que tenemos que respetar, a veces, la gente está muy susceptible por algunos temas. Yo personalmente, lo políticamente correcto no comulgo con él, porque si bien hay que ser correcto y no políticamente correcto.
Políticamente correcto significa que vos de la boca para afuera eres correcto, eso significa ser políticamente correcto. Es como el político que viene, vos lo puteas, este te sonríe y te da la mano igual, pero por dentro te está diciendo: ¡Ojalá te pise un camión! ¿Quiénes son lo que deben ser políticamente correctos? Las personas públicas, pero no los humoristas. Los deportistas deben ser políticamente correctos. Hace un año el Cebolla (Cristian Rodríguez) dijo: “Voy a saludar a mi hermana en la estancia que está preñada”. Esto desató críticas, le dijeron:¡Cómo vas a comparar a una mujer con un mamífero! ¡Cómo vas a decir preñada!
Lo que sucede es que él (Cristian Rodríguez) utilizó un modismo que es común en el interior del país, que se lo usa sin ningún tipo de maldad. Y que, como modismo idiomático hoy o mañana perderá vigencia. Pero en sí el humor está bien, el humor está sano. Después de la pandemia el humor resurgió notablemente con fuerza, y a las pruebas me remito. Creo que esta es vigésima tercera ciudad del interior que visito, creo que es la tercera capital sin ser Montevideo. Hay humor para todo tipo, sí quieres ver a Jorge Corona, Cucuzú, Matu Venao, Germán Medina, osea, hay muchos y de todo para elegir.
-Pero estoy seguro que te pasa cuando ves un archivo de hace 20 años atrás de un chiste y te preguntás: ¿Si digo eso hoy se complica?
Bueno, es como en las películas de hace 50 o 40 años. Vos ves chistes o cosas, no es que sea malo ni bueno. Lo que sucede es que ahora no nos daría gracia. Sería tan inocente el chiste, por ejemplo, los chistes del cine argentino de Darío Vittori, algunos de Telecataplúm, Decalegrón, el humor que se hacía con Porcel y Olmedo, que eran picarescos.
Y muy machistas…
Y machistas, ni que hablar que eran machistas. Pero hoy los tildan de “machistas”, en aquella época las madres de las hoy feministas los iban a ver y se reían. Entonces, no podemos juzgar algo que pasó hace 40, 50, 60, 100, 200 años con la visión de hoy. Porque esto nos va a dar una visión tan distorsionada que al fin y al cabo, tendríamos que haber dinamitado el mundo. Así como derretimos el águila del Garf Spee, sacamos la estatua de Churchill que está en la Rambla, también la de Mahatma Gandhi, pero eso nos distorsiona la visión y nos autoimpulsa para el trono de héroes de la moral y policías de la moral pública, y no hay cosa más fascista que creerte que sos las voz cantante de la moral rampante. Entonces, cancelo a tal cantante, no voy a ver a tal actriz, a tal humorista, ni tal obra, ni tal pintor, tal programa,tal periodista, tal político, tal deportista. Entonces eres un nazi, un fascista, la cosa más parecida a Mussolini, Hitler y Stalin que existió en la faz de la tierra.
A vos no te gusta ver a gorditos pintados en un cuadro, no vayas a ver una exposición de Botero (Fernando) porque ese artista pinta gordos. Entonces: ¿Vas a cancelar a Botero? !Uh, se ríe de la obesidad mórbida!
¡No! Tu eres un tonto que no te das cuenta que un artista se manifiesta de determinada manera, y sí a vos no te gusta, justamente, el arte se basa en eso, que te guste o no te guste. Pero de ahí, a hacer una campaña en las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter) para cancelarlo, a veces con mentiras y acusaciones, te estás metiendo con la forma de vida y con el pan que se gana esa persona. Porque no estamos hablando de un político que sabe que durante 5 años va a ganar 250 mil 300 mil, 500 mil pesos como ganan muchos, que saben que nadie los va a tocar. Pero estamos hablando de gente que se está ganando el mango, el pan en cada función, en cada aparición pública, en cada partido de fútbol. Cuándo quieres ver, le levantan el programa a fulano, no contratan a mengano. Te estás metiendo con el bolsillo, con el pan que llevo a mi casa para darle a mis hijos. Ya ahí es grave. Tengo colegas que se quedaron sin trabajo por mentiras.

-Ahora en Tacuarembó pronto se va a inaugurar el Teatro Escayola, esto va a significar un impulso para actuales y futuros actores locales quieran meterse más en tu rubro. ¿Qué les recomiendas a esa gente?
Que se animen y diversifiquen, porque un teatro no es solo un lugar donde van a ir actuar. El teatro puede ser un conservatorio de música, puede ser la muestra final de una escuela de danza. Es decir, que se metan, si les gusta el drama, la comedia, la danza típica, el malambo, el ballet, el reggeton. Metánse y háganlo. Aunque vayan solo los padres a verlos. El teatro tiene que estar con gente, así sean dos o tres personas. El ser humano es el oxígeno del teatro, por más lindo que sea el teatro, sí no tienes gente; no vale de nada.
|Entrevista realizada el domingo 25 de junio de 2023 al humorista y docente Diego Delgrossi. Agradecemos a la organización del espectáculo Viviana Rodríguez Modo Eventos por la oportunidad de la entrevista con el artista.|

Cultura
Pueblo Chico: Un viaje al corazón del absurdo y la esperanza

Función Despedida: Viernes 19 de Junio| Teatro Escayola| Entradas en Tickantel
Tras el éxito de su temporada 2025, donde agotó cuatro funciones en el Teatro Escayola, regresa Pueblo Chico. La obra escrita y dirigida por Natalia Soboredo, con música original de Federico Cáceres y un elenco 100% tacuaremboense, se presenta este viernes 19 de junio en una única función de despedida.
Un astillero sin agua y un mar invisible
Pueblo Chico es una comedia dramática que fusiona con maestría elementos del teatro del absurdo y el realismo mágico.
La trama nos sumerge en la particular vida de la familia Campomar, un grupo de personajes entrañables y obstinados que habitan un rincón del mundo donde la realidad se moldea al capricho de un sueño ancestral. En el centro de esta peculiar existencia se encuentra Don Jaimecito, cuya fe inquebrantable en la llegada de un mar prometido por su difunto abuelo (quien sigue marcando el rumbo desde su retrato) da sentido a un astillero… que no tiene agua.
La aparente normalidad se rompe con la llegada de Camilo Buenaparte, un forastero enfocado en los negocios y la lógica que, tras quedar varado por un desperfecto en su auto, se ve forzado a convivir con la familia. Esta convivencia obligada difumina lentamente las líneas entre la cordura del mundo exterior y el peculiar e hipnótico encanto de Pueblo Chico.
La obra explora con un humor absurdo e irónico la colisión entre la esperanza innegociable y la cruda realidad. Nos invita a reflexionar sobre el peso de los legados familiares, la lucha por la supervivencia y la extraña belleza del aislamiento. Es un recordatorio de que, a veces, la verdad más profunda no se ve, sino que se siente, y que la persistencia en un sueño, por más descabellado que parezca, puede ser la única forma de habitar el mundo.
Identidad local y trayectoria en escena
La dirección está a cargo de Natalia Soboredo, dramaturga, actriz y docente con una vasta trayectoria, referente clave del teatro local e impulsora de la producción cultural independiente en la región (detrás de iniciativas como Tacua Noise). Formada originalmente en el mítico grupo Arlequín, la directora propone un lenguaje escénico honesto y crudo. El espectáculo cuenta, además, con la participación especial del reconocido William Soboredo y un elenco compuesto íntegramente por talentos de Tacuarembó.
La puesta en escena destaca por una fuerte expresividad física y un diseño sonoro único: la atmósfera emocional está tejida por la música original compuesta y grabada especialmente por Federico Cáceres.
Ficha Técnica y Artística
● Dramaturgia y Dirección: Natalia Soboredo
● Actúan: Mayra Bordagorry, Matías Camacho, Sebastián Coelho, Claudia Pedrozo y Pablo Vera
● Participación Especial: William Soboredo
● Música Original (Compuesta y grabada): Federico Cáceres
● Fotografía: Vanessa Bulmini
Contacto de Prensa:
● Nombre: Natalia Soboredo
● Teléfono / WhatsApp: 099275502
● Email: nataliandreasoboredo@gmail.com
Cultura
La cultura del norte está de fiesta: el Teatro Escayola celebra 135 años de historia, arte e identidad

Hoy, 31 de mayo, no es una fecha cualquiera para el patrimonio del norte uruguayo. Se conmemora un nuevo aniversario de la fundación del Teatro Escayola, un gigante arquitectónico que ha sabido desafiar el paso del tiempo y consolidarse como uno de los centros culturales más emblemáticos del país. Según los datos históricos detallados en la Gacetilla del propio teatro, la historia de este recinto es, por definición, una muestra de audacia decimonónica.
Corría el año 1891 y Tacuarembó ni siquiera era la ciudad que conocemos hoy; era la Villa San Fructuoso, un asentamiento de apenas unos miles de habitantes. En ese contexto de calles de tierra y carretas, el coronel Carlos Escayola —figura clave de la historia local y popularmente reconocido por su vínculo con la historia de Carlos Gardel— impulsó una verdadera quijotada: levantar un teatro de primer nivel.
Lo singular de este edificio es que nació rompiendo todos los moldes de la época. En una comunidad pequeña, antes de que la villa contara siquiera con edificios institucionales clave como la Intendencia o la Catedral, ya se erigía esta joya inspirada en los grandes modelos europeos. El ambicioso proyecto fue diseñado por el ingeniero francés Víctor L’Olivier y construido por la empresa de José Mazuchelli, convirtiéndose rápidamente en el epicentro del encuentro social y cultural para toda la región. Basta mirar los registros de la época para entender el impacto visual y social: el paisaje urbano mutó radicalmente, pasando de ser una villa con terrenos en plena cimentación a principios de 1891, a lucir una deslumbrante fachada donde la sociedad local se agolpaba para las grandes veladas hacia finales del mismo año.
Como toda gran leyenda cultural, el Escayola también conoció las sombras y logró la hazaña de ser testigo y protagonista a lo largo de tres siglos: nació a fines del siglo XIX, atravesó el siglo XX y hoy se proyecta con fuerza en pleno siglo XXI. Tras largas décadas de esplendor, el edificio atravesó duros y prolongados períodos de cierre y deterioro que amenazaron con borrar su legado. Sin embargo, los pueblos que cuidan su memoria no dejan morir sus templos. El 19 de abril de 2024, el Teatro Escayola volvió a abrir sus puertas de par en par. Totalmente restaurado y reconvertido en un teatro público, recuperó su lugar vibrante dentro de la vida cultural de Tacuarembó y de todo el Uruguay.
Celebrar los 135 años de este espacio no es solo conmemorar ladrillos, mármoles y molduras; es celebrar la identidad profunda de una tierra notablemente fértil para el arte. El teatro forma parte de una identidad cultural profundamente ligada al territorio, donde flotan los nombres, relatos y figuras fundamentales de la cultura uruguaya. Por sus historias y alrededores caminan el mito de Carlos Gardel, la poesía de Circe Maia, la literatura de Tomás de Mattos y la música de Eduardo Darnauchans, entre tantos otros creadores vinculados a Tacuarembó. Hoy, el Centro Cultural Escayola —ubicado en la clásica dirección de 25 de Mayo 163— vuelve a consolidarse tal como lo soñaron sus fundadores: como un espacio vivo de encuentro, memoria y creación, recordándonos que el patrimonio no es una foto fija del pasado, sino el corazón latente de nuestra identidad colectiva.
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Cultura
Tacuarembó celebra el Mes del Libro con poesía performática y el lanzamiento de un sello editorial propio

La Dirección General de Educación y Cultura presentó una variada agenda de actividades que busca descentralizar la literatura y brindar oportunidades históricas de publicación a los escritores locales.
La Intendencia Departamental de Tacuarembó, a través de su Dirección General de Educación y Cultura, dio a conocer una serie de actividades planificadas para extender la celebración del Día del Libro durante todo el mes. El programa, diseñado para captar a distintos públicos y dinamizar la escena cultural de la región, incluye propuestas que van desde la interpretación artística en vivo hasta la creación de herramientas concretas para el desarrollo de los autores locales.
La agenda comenzará este sábado 23 a partir de las 17:45 horas en la Sala Brocco con la llegada de «Poeta soporta poeta», un reconocido ciclo de poesía performática con amplia trayectoria en Montevideo. Esta propuesta se caracteriza por llevar la poesía más allá del texto impreso, fusionándola con la expresión corporal, la voz y una energía particular que transforma la lectura en una verdadera interpretación escénica. El evento contará con la participación de tres duplas compuestas por seis poetas en total.
La jornada del sábado también tendrá un fuerte componente musical y literario. El grupo local “Incluso si es un susurro soviético”, liderado por Natalia Sobredo, estará a cargo de la música en vivo, mientras que se presentarán formalmente dos libros de poesía: “La hija pródiga”, de la autora tacuaremboense Rocío Medina —quien recientemente integró la delegación uruguaya en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires junto a figuras como Fernando Cabrera—, y «Cuánta fe se necesita para sostener un cuerpo», de Ailyn Curvelo. Como cierre de la actividad, se habilitará un espacio de micrófono abierto para que todos los asistentes interesados puedan leer, intercambiar y participar activamente.
El hito central de las celebraciones ocurrirá el próximo 26 de mayo, coincidiendo con el Día del Libro. En un acto junto al Intendente Departamental, se realizará el lanzamiento oficial de “Ediciones Intendencia Departamental de Tacuarembó”, una iniciativa que las autoridades califican como un episodio de gran relevancia histórica para las políticas culturales de la región.
Este nuevo sello editorial estatal nace con el objetivo de financiar y promover las obras de escritores locales, tanto emergentes como aquellos con años de trayectoria que no han logrado publicar en áreas literarias, académicas o de divulgación. Las autoridades señalaron que la iniciativa busca derribar las barreras económicas de las ediciones de autor y responder a las limitaciones del mercado editorial tradicional, tanto grande como independiente, que muchas veces prioriza únicamente a autores consagrados por criterios de rentabilidad financiera.
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