Economía
Alerta sanitaria y laboral: 1.700 trabajadores en vilo tras la suspensión del mercado chino a Frigorífico Tacuarembó
Un severo revés enfrenta la industria cárnica de Uruguay tras la decisión de las autoridades sanitarias de China de cerrar temporalmente su mercado a las exportaciones provenientes de Frigorífico Tacuarembó. La medida responde a la detección de trazas de imidocarb, un principio activo utilizado en el ganado vacuno para combatir la tristeza bovina (enfermedad transmitida por la garrapata), sustancia no autorizada por el gigante asiático. La noticia enciende las alarmas en el sector exportador dado que esta planta es la más grande del país, representa el 13% de la faena nacional y este año destinó a China casi 160.000 reses de alto valor comercial.
El impacto de la sanción alcanza a cerca de 1.700 trabajadores que ven con preocupación el futuro de la actividad laboral en la planta de Marfrig. Hugo Gálvez, presidente del sindicato de trabajadores, para Canal 4 (Tacuarembó), explicó que la suspensión abarca la totalidad de la producción que se envía a este mercado, lo que representa entre el 48% y el 50% del total procesado en Tacuarembó. El bloqueo no solo afecta a los cortes de carne, sino también a huesos, tendones y menudencias, subproductos que no tienen fácil colocación en otros destinos internacionales.
Esta crisis sorprende a la plantilla de operarios en pleno periodo de licencia reglamentaria. Según detalló la dirigencia sindical, el retorno a las labores está programado de forma escalonada: una parte reingresa el 12 de agosto y la totalidad del personal lo hará a partir de la segunda quincena del mes. Aunque la empresa comunicó vía telefónica que la reanudación de actividades no se vería alterada en lo inmediato, entre los trabajadores predomina un clima de alta incertidumbre sobre lo que sucederá cuando toda la plantilla esté en la planta.
El trasfondo del problema expone tensiones en la cadena de suministro ganadero. Gálvez señaló que esta situación es responsabilidad de los productores que entregan el ganado sin respetar los tiempos de carencia necesarios para que los animales eliminen el medicamento antes de ser enviados a la faena. El dirigente subrayó que para la planta es imposible realizar análisis de laboratorio a cada animal que ingresa y advirtió sobre el riesgo de este tipo de episodios para el estatus sanitario del país, recordando que otro establecimiento, el Frigorífico San Jacinto, lleva más de siete meses inhabilitado por China debido a motivos similares.
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