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Incertidumbre en el Sandú: 30 familias acampan frente a la Intendencia tras orden de desalojo

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Foto: Canal 7|

El clima de tensión se trasladó a las puertas de la Intendencia Departamental. Un grupo de vecinos de la zona de la calle 25 de Agosto y la Rambla, en el barrio Sandú, inició un acampe por tiempo indeterminado. La razón es urgente: una notificación judicial les advierte que, de no abandonar sus hogares antes del 25 de mayo, serán desalojados mediante el uso de la fuerza pública.

La movilización, encabezada por Silvia Rodríguez y Adrián Suárez, busca visibilizar el drama humano detrás de un litigio de tierras que, según los ocupantes, tiene raíces generacionales. Para Silvia Rodríguez, el conflicto no es solo legal, sino de identidad. Ella asegura que su familia habita ese lugar desde hace más de 100 años, pasando por sus abuelos y su padre, Pedro Rodríguez. Según su relato, el terreno fue objeto de una disputa legal que su padre habría ganado en el pasado, pero tras su fallecimiento y el paso de más de dos décadas, un abogado habría apelado en Montevideo logrando revertir la situación a favor de un privado sin que la familia fuera notificada del proceso.

La valorización del terreno tras la construcción de la Rambla es señalada por los vecinos como el motivo principal detrás del interés por recuperarlo. Sin embargo, el costo social es elevado: el censo realizado por los propios vecinos arroja una cifra de 30 familias afectadas, que incluyen a 27 niños y adolescentes, así como personas mayores con problemas de salud, como un hombre que padece Parkinson y una mujer de 72 años con movilidad reducida.

La precariedad económica es el principal obstáculo para un realojo autónomo. Adrián Suárez explicó que la mayoría de los habitantes viven de “changas” y de la venta callejera de alimentos, lo que les impide acceder a un alquiler o tener ahorros para una mudanza de emergencia. Ante la falta de recursos, las familias exigen una solución inmediata que pase por quedarse en el lugar o ser incluidos en un plan de viviendas dignas.

Como medida de fuerza, los niños han dejado de asistir a la escuela y al jardín para permanecer en el acampe. Los manifestantes aseguran que no se retirarán de las puertas de la Intendencia hasta ser recibidos por el Intendente Departamental, buscando una salida política antes de que el 25 de mayo el desalojo se haga efectivo con el apoyo de la policía. Mientras tanto, el grupo sobrelleva la espera con ollas populares y la convicción de defender lo que consideran su única herencia legítima.

Portal del Norte

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