Política

Crónica de una jornada legislativa: Entre los reclamos de los barrios y la vanguardia médica en Tacuarembó

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La reciente sesión ordinaria de la Junta Departamental de Tacuarembó ofreció un fiel reflejo de las luces y sombras que atraviesan al departamento. Durante la denominada “media hora previa”, los representantes de las distintas bancadas desgranaron una agenda que, aunque diversa en sus temáticas, mantuvo un hilo conductor claro: la búsqueda de una mayor equidad territorial y el fortalecimiento de los servicios públicos, tanto en la planta urbana como en las zonas rurales más alejadas.

El debate se inició con una fuerte impronta social vinculada al desarrollo urbano. El edil colorado Bruno Aguirre actuó como portavoz de los vecinos del barrio Santangelo, quienes reclaman la creación de una plaza pública. En su exposición, Aguirre subrayó que estos espacios no deben considerarse un lujo secundario, sino un componente vital de la planificación urbana que garantiza el bienestar y la cohesión comunitaria. Esta sensibilidad por el entorno cotidiano fue secundada por el edil nacionalista Alfredo Lapaz, quien elevó una propuesta para Paso de los Toros centrada en la infancia: la creación de un recinto recreativo techado e inclusivo, diseñado para que los niños menores de cinco años cuenten con un lugar seguro de esparcimiento, independientemente de las inclemencias climáticas.

Sin embargo, el crecimiento de la ciudad también trae consigo desafíos de seguridad que no pueden ser ignorados. El edil Guillermino Rodríguez Soto expuso la preocupante situación del barrio Pereira Fontes, donde una deficiencia en el diseño vial ha generado un «”cuello de botella” que invita a la alta velocidad en horas pico. El reclamo de los vecinos es concreto: lomadas y limpieza de malezas para recuperar la visibilidad y la paz en sus calles. Rodríguez Soto también extendió su preocupación al sector productivo, advirtiendo sobre la demora en el plan de laboreo de tierras de la Intendencia. Con el otoño ya avanzado, los pequeños productores de Cañas, Laureles y otras localidades rurales aguardan por la maquinaria necesaria para preparar sus praderas y tajamares, una carrera contra el tiempo antes de que el invierno dificulte las tareas de siembra.

En contraste con las carencias de infraestructura, el ámbito de la salud aportó noticias de un optimismo excepcional. La edil Lila de Lima detalló los avances tecnológicos que hoy posicionan al Hospital de Tacuarembó como un referente regional y nacional. La implementación de la radiocirugía para el tratamiento de tumores con precisión milimétrica, sumada a la llegada de un equipo de tomografía PET —el primero en un hospital de ASSE en el interior—, representa un cambio de paradigma. Estos servicios, financiados por el Fondo Nacional de Recursos, eliminan las barreras económicas y geográficas que obligaban a los pacientes a trasladarse cientos de kilómetros hacia la capital o el extranjero. De Lima destacó especialmente la voluntad del equipo médico local, capaz de resolver casos complejos que habían sido rechazados en grandes centros de la región.

La conectividad y el transporte también ocuparon un lugar central en la oratoria. La edil Ana Baraybar presentó la realidad de Rincón de la Aldea, una zona de notable crecimiento poblacional que hoy se encuentra aislada por la falta de una línea de transporte colectivo. La carencia de ómnibus no solo afecta la movilidad, sino que restringe el acceso a la educación, el trabajo y la salud. En una línea similar, el edil Mike Migliarini solicitó informes sobre el estado de las rutas que unen Tambores con Piedra Sola y Pampa, denunciando el deterioro de arterias fundamentales para el tránsito de vecinos y la salida de la producción agropecuaria.

Finalmente, la sesión no estuvo exenta de homenajes y reflexiones culturales. Se recordó la figura del Dr. Jorge Larrañaga, proponiéndose una sesión solemne en su honor para el próximo mes de mayo, y se celebró el éxito de la reciente Patria Gaucha. Sobre este festival, surgieron voces que invitan a la evolución dentro de la tradición, sugiriendo la incorporación de mujeres en la conducción del escenario y la utilización de tecnologías de transmisión digital para proyectar la identidad tacuaremboense al mundo entero. Así, entre la demanda urgente y el logro tecnológico, la Junta Departamental clausuró una jornada que dejó en claro que el progreso del departamento depende tanto de la gran obra de ingeniería médica como del mantenimiento de la luz en la esquina del barrio más humilde.

Portal del Norte

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